AMETIC, la asociación que representa a la industria digital en España, ha situado la innovación como uno de los grandes pilares para reforzar la competitividad y la soberanía tecnológica europea. En un contexto marcado por la aceleración de la inteligencia artificial, la transformación digital y las tensiones geopolíticas, la organización defiende que Europa necesita generar, escalar y retener empresas tecnológicas capaces de competir a nivel global.
Durante el I Foro Europeo de Innovación y Emprendimiento, celebrado en Madrid bajo el lema “Más allá de los 27”, AMETIC reunió a instituciones, empresas, emprendedores y agentes del ecosistema innovador para analizar los principales retos de Europa en materia de innovación, emprendimiento, regulación y crecimiento empresarial.
Europa ante un punto de inflexión tecnológico
El presidente de AMETIC, Francisco Hortigüela, subrayó durante la apertura del foro que Europa se encuentra en un “punto de inflexión”. Según su visión, la capacidad del continente para generar y escalar empresas tecnológicas será decisiva para su competitividad y autonomía estratégica.
Este mensaje conecta con una preocupación creciente dentro de la Unión Europea: la dependencia tecnológica frente a otras potencias como Estados Unidos y China. La soberanía europea ya no se entiende únicamente como independencia política o energética, sino también como capacidad para controlar tecnologías críticas, datos, infraestructuras digitales, semiconductores, inteligencia artificial, cloud, ciberseguridad y talento.
Innovación como eje de la soberanía europea
Para AMETIC, la innovación no debe verse como un área aislada, sino como un elemento transversal que afecta a la economía, la industria, la seguridad, el empleo y el bienestar. Una Europa más soberana tecnológicamente necesita empresas capaces de desarrollar soluciones propias, escalar rápidamente y competir en mercados internacionales.
La organización defiende que la innovación debe conectar investigación, industria, emprendimiento, financiación y políticas públicas. Sin esa conexión, Europa puede generar conocimiento, pero no necesariamente convertirlo en empresas líderes o en productos competitivos.
El Foro Europeo de Innovación y Emprendimiento
El Foro Europeo de Innovación y Emprendimiento AMETIC fue concebido como un espacio de alto nivel para debatir los desafíos estratégicos de Europa. El encuentro reunió a responsables institucionales, líderes empresariales, emprendedores, centros tecnológicos y representantes del ecosistema digital.
La jornada abordó temas clave como la futura Ley Europea de Innovación, el llamado Régimen 28, el escalado de startups, la financiación, la fragmentación regulatoria y la necesidad de crear un mercado europeo más integrado para las empresas innovadoras.
Régimen 28: una propuesta para superar la fragmentación europea
Uno de los conceptos centrales del foro fue el Régimen 28, una propuesta que busca crear un marco jurídico común para startups y empresas innovadoras en Europa. La idea es que las compañías puedan operar bajo un estándar europeo único, sin tener que adaptarse a 27 normativas nacionales diferentes.
Esta iniciativa pretende reducir costes, simplificar trámites y facilitar el crecimiento transfronterizo. Para muchas startups europeas, escalar dentro del propio continente sigue siendo complejo porque cada país tiene reglas laborales, fiscales, societarias y administrativas distintas.
Si Europa quiere competir con ecosistemas como Silicon Valley o Shenzhen, necesita que sus empresas puedan crecer más rápido dentro del mercado único.
La futura Ley Europea de Innovación
Otro de los temas destacados fue la futura Innovation Act o Ley Europea de Innovación. Esta norma buscaría reforzar el marco de apoyo a la innovación, mejorar la coordinación entre políticas públicas y facilitar que la investigación europea llegue con más rapidez al mercado.
Para AMETIC, esta ley puede convertirse en una herramienta clave si logra simplificar procesos, movilizar financiación y reducir barreras regulatorias. El objetivo no debe ser únicamente fomentar ideas nuevas, sino crear las condiciones para que esas ideas se conviertan en empresas, empleos y liderazgo tecnológico.
Startups y scaleups: el reto de crecer en Europa
Europa cuenta con talento, universidades, centros de investigación y capacidad industrial. Sin embargo, uno de sus grandes problemas es el escalado. Muchas startups europeas nacen con fuerza, pero encuentran dificultades para crecer, levantar capital, internacionalizarse o competir con gigantes globales.
AMETIC considera que el ecosistema europeo necesita más instrumentos para apoyar a las scaleups, es decir, empresas jóvenes con alto potencial de crecimiento. Esto incluye financiación, compras públicas innovadoras, mercados más integrados, talento especializado y regulación más ágil.
Sin ese salto de startup a empresa tecnológica global, Europa corre el riesgo de quedarse como generadora de conocimiento, pero no como líder industrial.
Industria digital española en el debate europeo
AMETIC busca posicionar a la industria digital española como actor activo dentro del debate europeo. La asociación defiende que España puede contribuir a una Europa más innovadora, competitiva y tecnológicamente integrada.
Este enfoque conecta con la Agenda Digital AMETIC 2026-2030, una hoja de ruta que incluye más de 200 medidas y que busca impulsar una transformación digital estructural en España, reforzando la economía digital, el bienestar social y la soberanía tecnológica.
Colaboración público-privada para competir
Uno de los mensajes más repetidos por AMETIC es la necesidad de una colaboración público-privada real. La innovación no puede depender solo del sector público ni solo de las empresas. Requiere coordinación entre administraciones, industria, universidades, centros tecnológicos, inversores y emprendedores.
La soberanía tecnológica europea exige inversión sostenida, políticas estables y una visión de largo plazo. No basta con lanzar programas puntuales; se necesitan estrategias estructurales que permitan competir en áreas críticas como inteligencia artificial, microelectrónica, cloud, datos, ciberseguridad, conectividad, fotónica y tecnologías cuánticas.
Soberanía tecnológica y soberanía digital
AMETIC ha defendido en distintas publicaciones que la soberanía tecnológica y digital europea debe basarse en una combinación de capacidades técnicas y seguridad jurídica. El objetivo es construir un entorno digital confiable, competitivo y alineado con los valores europeos.
Esto implica proteger datos, desarrollar infraestructuras propias, garantizar estándares éticos, reducir dependencias externas y crear condiciones para que las empresas europeas puedan innovar sin quedar subordinadas a plataformas o tecnologías extranjeras.
Por qué la innovación es una cuestión estratégica
La innovación ya no es solo una herramienta para mejorar productos o procesos. En el contexto actual, es una cuestión de seguridad económica y geopolítica. Los países y regiones que lideren tecnologías clave tendrán más capacidad para definir estándares, atraer inversión, generar empleo cualificado y proteger sus intereses estratégicos.
Europa necesita acelerar si quiere mantener su modelo social, industrial y democrático en un mundo cada vez más competitivo. Para AMETIC, la respuesta pasa por situar la innovación en el centro de la agenda europea.
Conclusión
AMETIC impulsa la innovación como eje de la soberanía tecnológica europea en un momento decisivo para la competitividad del continente. A través del I Foro Europeo de Innovación y Emprendimiento, la asociación puso sobre la mesa retos como el escalado de startups, la fragmentación regulatoria, la futura Ley Europea de Innovación y el Régimen 28.
El mensaje es claro: Europa necesita innovar más, escalar mejor y actuar de forma más integrada. La soberanía tecnológica no se construirá solo con regulación, sino con empresas fuertes, talento, financiación, industria digital y colaboración público-privada.
Para España, este debate representa una oportunidad. Si logra alinear su ecosistema tecnológico con las prioridades europeas, puede ganar protagonismo en la construcción de una Europa más competitiva, innovadora y autónoma.
